El 1º de mayo el Comité Familiar Kariña realizaron una visita a un centro de salud para compartir alimentos listos para consumir y ofrecer compañía a los pacientes.
La iniciativa buscó transmitir alegría y esperanza en un entorno donde las jornadas suelen ser difíciles.
Durante la actividad, los voluntarios entregaron las comidas con una actitud cercana, convencidos de que la caridad no se limita a un acto material. “La caridad es paciente, es bondadosa”, recordaron, inspirados por las palabras de San Pablo, y señalaron que el propósito fue brindar amor y apoyo sin condiciones.
Los organizadores destacaron que cada gesto de amabilidad contribuye a marcar una diferencia y que el esfuerzo colectivo permite ser un rayo de luz en días oscuros. Asimismo, agradecieron a todos los voluntarios que, con dedicación y entrega, van transformando vidas paso a paso.
La filantropía es una de las columnas de la Masonería Regular Venezolana y la alimentamos con cada gesto para con nuestro prójimo.
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