RESTAUREMOS EL TEMPLO INTERIOR
La arquitectura masónica trasciende la piedra visible para erigir su verdadera obra en el sagrario de la conciencia. En este 29 de octubre, la Gran Logia de Venezuela invita a reflexionar sobre el silencio iniciático y la transmutación íntima como deberes supremos del masón.
En el fuero interno de cada individuo, donde el eco de las pasiones profanas cede el paso a la serenidad de la reflexión y a la rectitud del pensamiento. Allí se erige nuestro Templo Interior, ese que también necesitamos restaurar. Así como hoy reconstruimos nuestro Gran Templo y lo adecuamos tras los embates sísmico, así mismo nos corresponde la reconstrucción y el fortalecimiento de esas columnas.
Solo aquel que aprende a gobernar su propio espíritu posee la autoridad para edificar armonía en su entorno y fortalecer las columnas de la Orden.
Cultivar el templo interior es el legado perenne de nuestros antecesores. Honrar esta tradición significa mantener encendida la llama de la virtud y la sabiduría en un mundo necesitado de guías firmes y fraternas que renuevan Templos y fortalecen Hermanos.
SECRETARIA DE MEDIOS Y PLATAFORMAS DIGITALES