Ante la proximidad del centenario del nacimiento de Don Humberto José Angrisano Núñez, la Respetable Logia Simbólica Bicentenaria Virtud y Orden Nº 22 eleva su pensamiento al Oriente Eterno para honrar la memoria de quien fuera su Venerable Maestro en reiteradas ocasiones y el masón contemporáneo más destacado de la región.
Hombre formado con honores en la Escuela Naval de Venezuela, su existencia constituyó un ejemplo vivo de la Sabiduría, la Firmeza y la Belleza. Con visión creadora supo transformar el entusiasmo de las celebraciones populares en el Carnaval Turístico Internacional, obra que elevó el nombre de su tierra natal al más alto sitial de la cultura venezolana, demostrando así que el trabajo bien ejecutado trasciende los límites del Taller para iluminar a toda la sociedad.
Como Cronista y hombre de letras, supo combinar el rigor del deber con la sensibilidad artística, mientras que como masón constante dedicó su vida a pulir su Piedra Bruta con la perseverancia de un verdadero iniciado. Su ejemplo se convirtió en faro luminoso para sus queridos hermanos, amigos y conciudadanos, quienes encontraron en su conducta un modelo de rectitud y servicio.
Al cumplirse cien años de su llegada al mundo, la Logia que tanto amó le rinde un tributo perenne y lo recuerda con profundo júbilo. Sus restos mortales descansan custodiados en el seno de esta Respetable Logia, protegidos por el afecto de quienes fueron sus hermanos, mientras su espíritu libre los guia desde el Oriente Eterno.
SECRETARIA DE MEDIOS Y PLATAFORMAS DIGITALES