JORNADA MASÓNICA DE DONACIÓN VOLUNTARIA DE SANGRE
«POR LA VIDA DE NUESTROS HERMANOS”
Donar sangre es uno de los actos de solidaridad más puros y poderosos que puede realizar un ser humano. Una sola unidad de sangre puede salvar hasta cuatro vidas, y cada día cientos de pacientes —víctimas de accidentes, mujeres con hemorragias obstétricas, niños con anemia severa y personas que enfrentan cirugías complejas— dependen de la generosidad de donantes voluntarios para seguir adelante. En situaciones de emergencia, como los terremotos que recientemente han golpeado a nuestra nación, la demanda de sangre se ha disparado de manera abrupta: los heridos requieren transfusiones urgentes, los hospitales se ven sobrepasados y las reservas de los bancos de sangre disminuyen en cuestión de horas.
Cada gota donada se convierte en esperanza tangible para quien lucha por su vida en una camilla.
Hoy, ante el dolor y la necesidad de nuestros compatriotas, apelamos al corazón fraterno que define a nuestra Augusta Institución. La masonería es, antes que nada, una cadena de unión que nos hermana en la virtud y en el servicio desinteresado. Por eso, convocamos a todos los queridos hermanos de las logias de la jurisdicción, a sus familiares y amigos, a sumarse masivamente a esta jornada de donación.
Que los tallos que ciñen nuestras columnas se transformen en brazos extendidos; que la fuerza del compás trace el camino hacia el centro médico para entregar vida.
La cita es este sábado [27 de Junio en el Centro Médico, donde se dispondrá de un área exclusiva y personal especializado para recibir a los donantes en un ambiente seguro y fraterno. Solo se requiere ser mayor de edad, pesar más de 50 kilos, gozar de buena salud, estar desayunados, no sufrir de enfermedades crónicas, no haberse tatuado o colocado un piercing en el último año, no estar bajo tratamiento médico y presentar un documento de identidad.
La Masonería Regular Venezolana siempre atenta a las necesidades del pueblo que la cobija, despliega sus herramientas morales y materiales para auxiliar de manera presta y fraterna, tal como nos lo encomienda permanentemente nuestro Gran Maestro José Gregorio Sardelli Bravo.
Que esta jornada sea testimonio vivo de que, en los momentos más oscuros, la luz de la caridad masónica brilla con renovado fulgor.
SECRETARIA DE MEDIOS Y PLATAFORMAS DIGITALES