Tras una pausa necesaria, la Respetable Logia Simbólica Luz de Miranda Nº 131 ha retomado sus trabajos con renovado vigor, reafirmando su compromiso con el perfeccionamiento humano y el servicio a la sociedad. El cierre de abril marcó un hito en su trayectoria con tres acontecimientos significativos.
En una ceremonia cargada de simbolismo, la cadena de unión universal se fortaleció con la iniciación de tres nuevos hermanos. Estos nuevos eslabones representan la continuidad de los principios masónicos y la esperanza puesta en una labor incansable por la verdad y la justicia. Recibir integrantes tras un lapso prolongado sin trabajos activos constituye una reafirmación de que los valores de Libertad, Igualdad y Fraternidad siguen vigentes en la comunidad.
Paralelamente, se llevó a cabo la reestructuración y fortalecimiento del Comité Gran Familia Masónica, órgano vital para la cohesión social y el bienestar de los miembros y sus allegados. El comité quedó renovado y dispuesto a afrontar los retos futuros. La integración de las familias en las actividades de la logia permite que la luz recibida en el templo se proyecte hacia los hogares, consolidando un entorno de apoyo mutuo y valores compartidos.
El reinicio del trabajo masónico en Pariaguán va más allá interior del templo. Quedó anunciada una extensa y ambiciosa agenda de actividades que busca recuperar el tiempo de inactividad pública. El enfoque principal será la labor filantrópica y la presencia activa en la sociedad civil.
Con la Gran Logia de Venezuela como norte y la tradición como guía, los hermanos de Pariaguán miran al futuro con optimismo. Los trabajos han vuelto a la columna, el mazo y el cincel están nuevamente en movimiento, y la luz de la inteligencia vuelve a iluminar el camino de este respetable taller.
¡Salud, Fuerza y Unión!
GRAN COMISIÓN DE MEDIOS Y PLATAFORMAS DIGITALES