El Templo Masónico de Caracas se construye en varias etapas: la primera se inicia en 1863, con la compra de las parcelas donde quedará emplazado el edificio, y con la posterior colocación de la "Piedra Fundamental".

Primera etapa (1863-1873)

Este periodo "embrionario" de la construcción del templo se caracteriza por el esfuerzo realizado por los masones en recolectar recursos para su levantamiento. También se puede definir como un periodo de insuficiencia financiera y continuos conflictos políticos, elementos que impidieron el completo desarrollo del proyecto.

Ya en septiembre del año 1863, se resuelve el problema del emplazamiento del edificio. Un año más tarde, el día 11 de septiembre de 1864, es colocada su Piedra Fundamental. En esa ocasión, el Gran Orador de la Gran Logia de la República de Venezuela, Isaac Pardo, pronuncia un discurso en el que pone de manifiesto el esfuerzo mancomunado realizado por los hermanos.

Gran Templo Masónico de Caracas
El imponente Gran Templo Masónico de Caracas
1863

Se adquieren las parcelas para la construcción del templo en la esquina de Jesuitas y Maturín.

1864

Colocación de la Piedra Fundamental el 11 de septiembre.

1873

El gobierno de Antonio Guzmán Blanco aporta fondos significativos para continuar la obra.

1876

Inauguración formal del templo el 27 de abril.

Los arquitectos y su contribución

Para Tejera (1875), Arcila Farías (1961), Gasparini y Posani (1969) y Zawisza (1988; 1998), el ingeniero Juan Hurtado Manrique elaboraría el proyecto del templo. Juan Hurtado Manrique (1836-1896) es uno de los más importantes arquitectos del periodo guzmancista y de todo el siglo XIX venezolano.

Hurtado Manrique aparece en el cuadro de dignidades de la logia "Regeneración Nº 40", ostentado el Grado 30 en la Orden. Se sabe también que Hurtado llegó a alcanzar luego el Grado 33 dentro de la Orden.

Hurtado Manrique cumple importantes tareas dentro de la construcción de edificaciones en Venezuela en el periodo guzmancista; Arcila Farías señala que fue "constructor del Arco de la Federación, de los Templos de Santa Teresa, Santa Ana y El Calvario, de las fachadas de la Universalidad, del Palacio de Justicia y del Museo Nacional".

Segunda etapa (1873-1876)

Por intermedio del Ministerio de Fomento, Guzmán Blanco canaliza un importante aporte estatal para la terminación del templo. La Memoria del Ministerio de Fomento de 1874 hace referencia a los planos del mismo, y señala las características, estilo arquitectónico, organización funcional y dimensiones del edificio.

Arcila Farías (1961, tomo II, Pág. 507) señala al ingeniero y general Julián Churión como uno de los profesionales que se involucraría en esta etapa con la construcción del Templo Masónico de Caracas. El dato lo confirma una resolución del Ministerio de Obras Públicas, fechada el 29 de marzo de 1875.

El Templo Masónico de Caracas fue inaugurado formalmente el 27 de abril de 1876, con la presencia del propio Guzmán Blanco; sin embargo, no será hasta 1888 cuando este queda definitivamente concluido.

Descripción del Templo Masónico de Caracas

Su entrada la constituye un hermoso jardín cercado de artística baranda de hierro, sus respectivas pilastras y emblemas masónicos; el jardín abarca todo el frente del edificio.

El cuerpo del gran edificio tiene: de frente 32 metros; de alto: 13.5 metros y de largo 68 metros. En la primera base, en su centro, tiene la puerta principal de entrada que mide seis metros de altura, a sus costados se destacan cuatro grandes columnas salomónicas, que se elevan a 12 metros.

El Salón de Pasos Perdidos es la primera pieza que tiene el Templo al entrar. Dicho espacioso salón está iluminado por tres hermosas arañas de gas. En la testera de la puerta principal de la entrada, está colocado el Escudo de las Armas Heráldicas de la Masonería.

Al frente de la entrada, se encuentra la Cámara de Aprendiz, teniendo en su frontis nuestro hermoso lema: AL∴ G∴ D∴ A∴ D∴ U∴ A los extremos de la puerta principal, se hallan dos lindas estatuas de bronce, representando la CONCORDIA y el TRABAJO.

Esta Cámara tiene de extensión 30 metros, 8.5 de altura y 9 de ancho. La parte destinada para el Oriente está situada sobre siete gradas; la circunferencia que tiene el Oriente, es de 24 metros y la gran cúpula que la forma, se eleva a 16 metros de altura.

El salón destinado para la Cámara 33, está situado en el alto del segundo piso del edificio, su frente es toda la extensión de este y se compone de cuatro departamentos y debidamente ornamentado con los atributos correspondientes a su jerarquía.

El Templo es admirado por todo el que lo ve y en especial por los extranjeros, que también contemplan y elogian el edificio que puede decirse, que en su género, es uno de los primeros que tiene la América.

En la actualidad El Gran Templo Masónico de Caracas mantiene su belleza arquitectónica conservando sus espacios, donde se respira un aire de sobriedad y elegancia en las distintas áreas.

"La unión debe salvarnos como nos destruirá la división si llega a introducirse entre nosotros."
Q.·.H.·. Simón Bolivar El Libertador